martes, 29 de mayo de 2007

El Papa Benedicto XVI pide a todos los cristianos que sean misioneros


El Papa Benedicto XVI convocó a la Iglesia a una urgente acción misionera en todo el mundo para responder a desafíos como el creciente secularismo, en el mensaje publicado hoy con ocasión de la 81º Jornada Mundial de las Misiones que se celebrará el domingo 21 de octubre sobre el tema: “Todas las Iglesias para todo el mundo”.

En el mensaje, fechado el 27 de mayo, solemnidad de Pentecostés, el Santo Padre recuerda que este año se conmemora el 50 aniversario de la Encíclica del Siervo de Dios Pío XII, “Fidei donum”, “con la que se promovió y alentó la cooperación entre las Iglesias para la misión ‘ad gentes’”.

En el mensaje publicado por ahora sólo en italiano, el Pontífice invita a las Iglesias locales de todos los continentes a una conciencia compartida sobre la necesidad urgente de relanzar la acción misionera frente a los múltiples y graves desafíos de nuestro tiempo”.

El Santo Padre subraya además que el Señor sigue llamando a las Iglesias “de antigua tradición, que en el pasado proporcionaron a las misiones además de medios materiales, un número consistente de sacerdotes, religiosos, religiosas y laicos, dando vida a una cooperación eficaz entre comunidades cristianas”.
Frente a la cultura secularizada, “la crisis de la familia, la reducción de las vocaciones y el progresivo envejecimiento del clero,” Benedicto XVI señala que las Iglesias como las de Europa “corren el riesgo de cerrarse en sí mismas, de mirar al futuro con poca esperanza y de disminuir su esfuerzo misionero”.

“Pero es precisamente este –agrega- el momento de abrirse con confianza a la Providencia de Dios, que nunca abandona a su pueblo, y que con la potencia del Espíritu Santo, lo guía hacia el cumplimiento de su eterno designio de salvación”.
El Santo Padre señala que Jesús también invita “a las Iglesias de reciente evangelización a dedicarse generosamente a la ‘missio ad gentes’”, y destaca que algunas de ellas están enviando sacerdotes y religiosos a “las tierras de antigua evangelización”, de manera que “se asiste a un providencial ‘intercambio de dones’, que beneficia a todo el Cuerpo Místico de Cristo”.

Benedicto XVI pide además en el mensaje que la Jornada Mundial de las Misiones “contribuya a que todas las comunidades cristianas y todos los bautizados sean cada vez más conscientes de que la llamada de Cristo a propagar su Reino hasta los extremos rincones del planeta es universal”.

El Papa da gracias a Dios por “los abundantes frutos” de la “cooperación misionera en África y otras regiones de la tierra”, recordando a los tantos sacerdotes que “han dedicado sus energías apostólicas al servicio de comunidades apenas creadas, en zonas pobres y en vías de desarrollo”, entre los que se encuentran “no pocos mártires que han unido el sacrificio de la vida al testimonio de la palabra y a la entrega apostólica".

“Tampoco podemos olvidar –agrega el Pontífice- a los muchos religiosos, religiosas y laicos voluntarios que (...) se han prodigado en difundir el Evangelio hasta los extremos confines del mundo”.

Cristianos Siro-Malankares fieles al Papa


Al recibir este lunes a Su Beatitud Isaac Cleemis Thottunkal, nuevo arzobispo mayor de Trivandrum de los siro-malankares, Benedicto XVI alentó a esta Iglesia a mantener su fidelidad tanto al Papa como a la tradición cristiana oriental de la India, en la que hunde sus raíces.

El arzobispo mayor, de 47 años, fue elegido por el Santo Sínodo de la Iglesia como sucesor del siervo de Dios Cyril Mar Baselious el 8 de febrero de 2007, y fue confirmado por el Papa Benedicto XVI el 10 de febrero de 2007.

Juan Pablo II elevó la Iglesia siro-malankar al rango de Iglesia mayor arzobispal. Un arzobispo mayor tiene una autoridad similar a la de un patriarca. Decisiones clave, como la elección de los obispos en su territorio, son tomadas por su sínodo de obispos. Una diferencia significativa, es que la elección de un arzobispo mayor debe ser confirmada por el Papa, mientras que un nuevo patriarca pide la comunión al Papa.

Su Beatitud Isaac Cleemis Thottunkal es pastor de una Iglesia de 405.000 bautizados, divididos en dos arquidiócesis y cuatro diócesis, que cuentan con la asistencia espiritual de 632 sacerdotes en la India, y con 15 misiones en América del Norte.

Estos católicos son considerados tradicionalmente como sucesores de la evangelización comenzada por santo Tomás apóstol en la India en el año 52, según la tradición.

«Ahora, la Iglesia universal, junto con todos los que pertenecen a vuestra tradición eclesial, cuenta con Su Beatitud para asegurar que la comunidad malankar puede proceder por un doble camino», explicó el Papa al nuevo arzobispo.

«Por un lado, en fidelidad a la Sede Apostólica, siempre participáis plenamente del respiro universal de la única Iglesia de Cristo; por otra parte, vuestra fidelidad a los rasgos orientales característicos de vuestra tradición posibilitarán a toda la Iglesia beneficiarse de lo que en su múltiple sabiduría "el Espíritu dice a las Iglesias"», añadió.

En estos momentos en los que la Iglesia siro-malankar afronta los desafíos de inicios del tercer milenio, el Papa dijo a su huésped: «Ahora es el tiempo de la nueva evangelización, un tiempo de diálogo constantemente renovado y convencido con todos nuestros hermanos y hermanas que comparten la fe cristiana, un tiempo de encuentro respetuoso y fructífero entre religiones y culturas por el bien de todos, y especialmente por los más pobres de entre los pobres».

El Papa reabre la oficina de relaciones con el Islam


El papa Benedicto XVI reabrirá la oficina que se especializa en relaciones con los musulmanes, un año después de ser criticado por haberla cerrado.

El secretario de Estado del Vaticano, el cardenal Tarcisio Bertone, aseguró en una entrevista a un diario italiano que el Consejo Pontificio para el Diálogo Interreligioso se convertiría en una agencia separada que no estaría fusionada con la oficina cultural del Vaticano.

Dijo que la decisión papal muestra la importancia que el Vaticano le confiere al diálogo con otras religiones.

Funcionarios del Vaticano señalaron el martes no saber cuándo se anunciará la decisión o si el arzobispo inglés Michael Fitzgerald - considerado un experto del islam- sería llamado de su actual cargo como enviado papal en Egipto.

Cuando Benedicto anunció a principios del 2006 que iba a fusionar la oficina de relaciones islámicas con la oficina cultural del Vaticano, algunos analistas se mostraron preocupados con que el Vaticano se quedara sin un experto en asuntos islámicos en un periodo crítico.

Las relaciones de la Iglesia con los musulmanes quedaron afectadas tras un discurso que dio Benedicto en Alemania en septiembre en el que vinculaba al islam con la violencia. El Papa se lamentó después que los musulmanes se ofendieran con sus palabras. En noviembre, el Papa visitó Turquía, en lo que fue considerada una visita exitosa. Durante el viaje, Benedicto rezó junto a clérigos islámicos al visitar una mezquita.

Fuente: Nuevo Herald

El Papa retrasa su reforma de la Curia Romana


Benedicto XVI deshizo el primer y único cambio estructural que había realizado para reformar la Curia romana: dando marcha atrás, volvió a poner las cosas como estaban antes.

Según anunció su segundo, el secretario de Estado, Tarcisio Bertone, el Pontificio Consejo para el Diálogo Interreligioso -que el 11 de marzo de 2006 el Papa había decidido integrar con el Pontificio Consejo para la Cultura-, volverá a ser un dicasterio autónomo, como antes.

"El cambio demuestra la importancia del diálogo interreligioso", dijo Bertone, quien destacó también que es "interesante que después del discurso de Benedicto XVI en Ratisbona la Iglesia haya relanzado el diálogo también con las autoridades políticas y religiosas de las otras religiones".

Cuando, hace más de un año, Benedicto XVI juntó el Pontificio Consejo para el Diálogo Interreligioso con otro dicasterio, esto se había interpretado como una virtual disminución de categoría para la oficina vaticana responsable del diálogo con las otras religiones.

La decisión había sido bastante criticada, sobre todo porque poco antes el Papa, en otra movida muy controvertida, había designado a su titular, el arzobispo Michael Fitzgerald, máximo experto en islam del Vaticano, como nuncio en Egipto. Para la mayoría de los analistas, ese movimiento había significado la defenestración de una persona considerada demasiado abierta, y un drástico cambio en la actitud del Vaticano hacia las otras religiones.

Fuente: Agencia de Noticias Mexicana

El Papa recibira a los padres de Madeleine McCann


El Papa Benedicto XVI se reunirá mañana durante la audiencia pública de los miércoles con los padres de Madeleine McCann, la menor inglesa desaparecida en Portugal.

La niña desapareció hace tres semanas desde un hotel en Praia da Luz, y hasta hoy no hay ninguna noticia sobre su paradero.

Los padres de Madeleine, ambos católicos, acudieron hace unos días al santuario de Fátima para pedir a la Virgen que su hija regrese sana y salva.

Fuente: Ecclesia

domingo, 27 de mayo de 2007

El Papa recibe a Kiko Arguello en el Vaticano


Benedicto XVI recibió este sábado en audiencia a Kiko Argüello, iniciador del Camino Neocatecumenal, según informó la Oficina de Información de la Santa Sede.

El Camino Neocatecumenal, cuyos estatutos fueron aprobados por la Santa Sede el 29 de junio de 2002, está al servicio de los obispos diocesanos y de los párrocos como una modalidad para redescubrir el sacramento del Bautismo, y de educación permanente en la fe.

Tal itinerario comenzó en 1964, cuando Kiko Argüello, entonces joven pintor, dejó todo para vivir entre los más pobres, en las barracas de Palomeras Altas, en la periferia de la capital española. También es iniciadora del Camino Carmen Hernández; les acompaña actualmente el padre Mario Pezzi.

Se calcula que existen unas 20.000 comunidades del Camino Neocatecumenal en más de 6.000 parroquias de 900 diócesis, que agrupan a cerca de un millón de católicos de los cinco continentes. De su seno han surgido unos 3.000 sacerdotes, 1.500 seminaristas y 5.000 religiosas.

Fuente: Zenit.org

El Papa promueve la liturgia de San Pio V


Fue una de las reformas más radicales que surgió del Concilio Vaticano Segundo: la misa, núcleo del culto católico, sería celebrada en los idiomas vernáculos en vez del latín.

Ahora, poco más de una generación después, el papa Benedicto XVI se apresta a revivir la misa tridentina del siglo XVI.

Al hacerlo así desoirá las objeciones de algunos cardenales, obispos y judíos, cuyas quejas abarcan desde el texto de la antigua misa hasta la simbólica desestimación del concilio de 1962-65. Muchos en la Iglesia consideran ese concilio como una reforma necesaria y un nuevo comienzo, enfoque que contrasta con el de Benedicto, que lo ve como una renovación de la tradición eclesiástica.

Un dignatario del Vaticano, el cardenal colombiano Darío Castrillón Hoyos, confirmó hace algunos días que el pontífice empezará a aliviar pronto las restricciones a la celebración de la misa tridentina debido a un "nuevo y renovado interés" en ella, especialmente entre los católicos más jóvenes.

En las últimas décadas, los sacerdotes sólo podían celebrar la misa tridentina con la autorización de su obispo. Los jerarcas de la Iglesia aguardan ansiosamente la decisión de Benedicto para ver cuán lejos irá en la flexibilización de esa regla.

El cardenal Castrillón desmintió que la medida representara "un paso atrás, un retroceso a la época anterior a las reformas". En cambio, dijo, es un intento por dar a los fieles mayor acceso a un "tesoro" de la Iglesia.

El Papa también actuó _según dijo el prelado a los obispos en Brasil_ para tomar contacto con un grupo ultratradicionalista y cismático, la Sociedad de San Pío X, y reintegrarlo al seno del Vaticano.

El ya fallecido arzobispo Marcel Lefebvre fundó la sociedad en 1969 en Suiza, opuesta a las reformas del Vaticano II, particularmente las litúrgicas. El Vaticano excomulgó a Lefebvre en 1988 después que consagró a cuatro obispos sin el consentimiento de Roma. Los cuatro obispos también fueron excomulgados.

Benedicto ha mostrado interés en reconciliarse con el grupo, que ha exigido un uso más flexible de la misa antigua como requisito para normalizar relaciones.

Pero obispos de la vecina Francia, donde el grupo de Lefebvre tiene fuerza, han objetado públicamente a toda liberalización del rito antiguo, aduciendo que su uso más extendido podría provocar divisiones dentro de la Iglesia y significar el rechazo de otras enseñanzas del concilio.

"Tal decisión amenaza la unidad entre los sacerdotes al igual que entre los fieles", según una declaración difundida a fines del año pasado por los obispos de Estrasburgo, Metz y Besançon.

El cardenal belga Godfried Daneels, de tendencia liberal, se hizo eco de dicha preocupación diciendo que una mayor celebración de la misa tridentina podría polarizar la Iglesia y, dependiendo de cómo se redactare el documento, conducir a la "negación" de reformas del Vaticano II como el apoyo a la libertad religiosa.

"El rito no es lo importante, sino lo que viene después", dijo Daneels a la Associated Press. "No podemos volver atrás. Vaticano II es un concilio como todos los demás".

Otras preocupaciones han sido manifestadas por grupos involucrados en el diálogo cristiano-judío debido a que el rito tridentino incluye plegarias que algunos no cristianos consideran ofensivas. Por su misma naturaleza, la liturgia tridentina precede a los documentos históricos del Vaticano II para mejorar las relaciones con los judíos y gente de otras creencias.

El rabino David Rosen, que está a cargo de las relaciones interreligiosas en el Comité Judío Americano, dijo que escribió en marzo a varios cardenales para manifestar preocupación sobre una plegaria para los "infieles" incluida en la misma, al igual que una oración utilizada durante la liturgia de Semana Santa que tenía referencias a los "pérfidos" o infieles judíos.

El cardenal Walter Kasper, a cargo de las relaciones del Vaticano con los judíos, le aseguró que el misal tridentino utilizado actualmente no contiene dicha referencia al judío "pérfido".

Pero en una carta, Kasper agregó que "no he podido obtener una respuesta clara" relativa a la oración para los infieles.

Monseñor James Moroney, experto en liturgia de la Conferencia de Obispos Católicos Estadounidenses, opinó que la medida no tendrá un impacto demasiado significativo porque afecta a muy poca gente.

Pero agregó que al resucitar y promover el rito antiguo, "por definición uno está rechazando el juicio sobre cuestiones litúrgicas del desarrollo pontífico y episcopal" de los últimos 40 años.

Pese a dichas preocupaciones, el Papa sigue adelante con el documento, aunque no se ha anunciado la fecha de su difusión.

El rito tridentino difiere significativamente de la nueva misa que surgió tras el Concilio Vaticano II.

Además de las oraciones en latín, que se diferencian de las utilizadas en la liturgia moderna, el sacerdote mira al altar, de modo que se le considera como el conductor de los fieles en la plegaria. Los feligreses no participan activamente en el servicio.

Los planes del pontífice son saludados por los católicos tradicionalistas que se mantienen todavía en buenas relaciones con el Vaticano. Estos feligreses sencillamente prefieren el servicio tridentino al moderno y su número crece, particularmente entre los jóvenes para quienes la misa antigua es realmente algo nuevo.

"No creo que el Papa esté haciendo esto si no hubiese un número creciente de personas..., un interés creciente, no solamente entre laicos sino también entre los clérigos", dijo Michael Dunnigan, titular en Estados Unidos de Una Voce, un movimiento laico internacional que busca preservar la liturgia latina.

No hay estadísticas globales sobre la participación en las misas tridentinas. Pero en Estados Unidos _donde la demanda parece mayor que en gran parte de Europa_, 105 de las 176 diócesis católicas ofrecen al menos una misa tradicional cada domingo, dijo Dunnigan.

Ginevra Crosignani, de 34 años, asiste regularmente al rito tridentino celebrado todos los domingos a las 10 de la mañana en la iglesia Gesú e María en el centro de Roma. Dice que empezó a asistir hace unos diez años y que la siente como una experiencia mucho más trascendental que los servicios modernos, que equiparó a ir a un "club nocturno" debido a la música y al papel de tipo teatral del oficiante.

"El Nuevo Orden se convirtió en una celebración social en vez de una celebración religiosa", dijo un domingo reciente.

Los servicios atraen a muchos feligreses y más de la mitad parece menor de 40 años.

"Antes, era más bien la gente de edad que se veía atraída a ese rito", dijo. "Creo que ahora los jóvenes están buscando algo, están ávidos de hallarlo y no lo encuentran en el Nuevo Orden".

En un documento de 1988, el papa Juan Pablo II instó a los obispos a conceder generosamente la autorización para celebrar el rito tridentino. Pero muchos proponentes dicen que los obispos se han mostrado renuentes, ya sea por motivos personales o por carecer de sacerdotes suficientes que supieran cómo celebrarlo.

Una Voce respondió asociándose con la Fraternidad Sacerdotal de San Pedro, una comunidad tradicionalista, para manejar un seminario de instrucción para sacerdotes a fin de enseñarles la misa latina. "Tenemos ahora una lista de espera", dijo Dunnigan.

Igualmente los seminarios de otra pequeña comunidad tradicionalista, el Instituto de Cristo Rey, desbordan de interesados, dijo el vicario general del instituto, monseñor R. Michael Schmitz.

"No hay ninguna escasez de vocaciones", afirmó. "Por el contrario, tenemos tantas que no podemos aceptarlos a todos".

Benedicto ha dejado en claro durante años que admira el rito tridentino y ya ha incorporado el latín a misas en la basílica de San Pedro. (AP)

Fuente: Clave digital

"Tambien hubo sombras en la evangelizacion de America"


"No se pueden ignorar las sombras que acompañaron la obra de evangelización del continente latinoamericano, no es posible olvidar los sufrimientos y las injusticias inflingidos por los colonizadores a las poblaciones indígenas golpeadas en sus derechos humanos", dijo.

En su catequesis de la audiencia de los miércoles ante más de 30 mil personas en la Plaza de San Pedro, el Papa aclaró que ya en el pasado estos atropellos fueron denunciados por personajes como Bartolomé de las Casas o Francisco de Vitoria.

"Pero la debida mención de tales crímenes injustificados no debe impedir tomar acto con gratitud de la obra maravillosa cumplida por la gracia divina, en aquellas poblaciones en el curso de estos siglos", apuntó.

"Hoy en la época de la globalización esta identidad católica se presenta aún como la respuesta más adecuada, sobre todo si está animada por una seria formación espiritual y por los principios de la doctrina social de la Iglesia", añadió.

Fuente: Agencia de noticias de América

Por primera vez, la fe islamica supera al cristianismo


El Secretario del Pontifico Consejo para el diálogo interreligioso, Felix Machado, expresó su desconfianza ante las recientes estadísticas que muestran como por primera vez los musulmanes, con 1.322 millones, han superado a los 1.115 millones de católicos.

«Hay estadísticas que no son muy cuidadosas. En realidad, son precisas para algunas confesiones y para otras no», dijo Machado en una entrevista que recoge hoy la prensa italiana.

Machado se refería a los números incluidos en el último informe del instituto estadounidense World Christian Database (Base de datos del Mundo Cristiano), que por primera vez muestran como los musulmanes han superado el número de católicos.

Machado explicó que es difícil contabilizar quién es budista o quién es musulmán pues «falta cualquier tipo de registro», ya que añadió que para convertirse al islám sirve sólo recitar ante testigos «la shaada», es decir declarar que no hay mas Dios que Alá. Según el representante del Pontifico Consejo, «no existe ningún estancamiento de la evangelización», sino sólo que los católicos «son menos ruidosos que otros movimientos religiosos». Para el prelado, la Iglesia católica puede contar, sin embargo, con «datos precisos y sin márgenes de error» pues en cada parroquia, incluso la más pequeña o en cualquier lugar perdido del mundo, existe un registro de los bautizados. Machado no explica si en las estadísticas del número de católicos se incluyen las personas que tras el bautismo han decido convertirse a otra religión, aquellos que se declaran ateos, o los apostatas.

Las estadísticas del instituto norteamericano muestran que el 20,45% de la población mundial profesa la fe islámica, y que existe una tendencia a aumentar en los próximos años.

Según el Anuario vaticano relativo a 2005, el aumento de los católicos fue de un 1,2 por ciento, con lo que llega al 17,2% de la población, con 1.115 millones de fieles.

En 1983, los musulmanes constituían sólo el 13,8% de la población mundial, mientras que los católicos en ese año constituían un 18%.

El World Christian Database afirma que el crecimiento de los musulmanes se ha visto favorecido por una mayor tasa de natalidad respecto a otras áreas del mundo donde prevalecen los católicos. Por otra parte, el número total de cristianos, que englobaría también protestantes, ortodoxos y anglicanos, es de 2.153 millones.

En detalle, según el instituto norteamericano los hinduistas son 869 millones, seguidos por aquellos que no practican ninguna religión (772 millones), después los seguidores de la tradicional religión china (383 millones), los budistas (378 millones), las religiones étnicas (259 millones), otras religiones (104 millones), los sikh (25 millones), y los judíos (14 millones).

El World Christian Database revela además que existen 152 millones de ateos. Los presidentes de Bolivia, Evo Morales, y Venezuela, Hugo Chávez, se han dado por aludidos con las advertencias de Benedicto XVI sobre «gobiernos totalitarios» en América Latina, aunque el Papa no citó nombres ni países cuando hizo esas declaraciones.

Morales pidió a la iglesia Católica escoger entre su labor evangélica o hacer política, a raíz de los comentarios del Papa durante su reciente visita a Brasil y las críticas de prelados a su gobierno, según publica hoy el diario local «La Razón».

La iglesia «debe decir si va a rezar o hacer política», dijo el mandatario a ese matutino el viernes en la ciudad amazónica de Riberalta, en un área selvática del departamento de Beni. A su vez, Chávez pidió anoche a Benedicto XVI disculparse con los indígenas de América por haber negado «el holocausto» que sufrieron durante la conquista y colonización europeas.

«Aquí ocurrió algo mucho más grave que el holocausto en la Segunda Guerra Mundial, y nadie puede negar a nosotros esa verdad (...), ni su santidad puede venir aquí, a nuestra propia tierra, a negar el holocausto aborigen», dijo Chávez.

«Así que, como jefe de Estado, pero vestido con la humildad (...) de un campesino venezolano (...), yo le ruego a su santidad que ofrezca disculpas a los pueblos de nuestra América», agregó en una alocución nocturna reproducida obligatoriamente por las emisoras de radio y televisión venezolanas. Benedicto XVI aseguró el domingo pasado en Brasil que la evangelización de América «no supuso en ningún momento una alienación de las culturas precolombinas, ni fue una imposición de una cultura extraña». También hizo advertencias sobre el surgimiento de «gobiernos autoritarios» en Latinoamérica, pero no mencionó a qué mandatarios o países se refería. «En América Latina, al igual que en otras regiones, se ha evolucionado, aunque haya motivos de preocupación ante formas de gobiernos autoritarios o sujetos a ciertas ideologías que se creían superadas y que no corresponden con la visión cristiana del hombre», afirmó el líder católico. Además, el cardenal boliviano Julio Terrazas dijo en Brasil, también durante la visita papal, que su país vive «el despertar de un indigenismo sobre todo andino, desconocedor del fuerte mestizaje», que suscita «posturas revanchistas, la incitación a confrontaciones y hasta se habla de resistencias armadas».

El canciller boliviano, David Choquehuanca, anunció este viernes que ha ordenado citar al nuncio en La Paz, Ivo Scapolo, para «tener una conversación» sobre el discurso del Papa.

«(Queremos) conversar sobre las declaraciones del Papa. Son declaraciones de la iglesia. Nosotros las respetamos, (pero) desde luego preocupa, y por eso vamos a convocar, para hablar sobre este tema, al nuncio», dijo Choquehuanca. Anoche Chávez reveló que estuvo «muy pendiente de todo lo que dijo» el Papa en Brasil y que, tras escucharle que la evangelización católica no le fue impuesta en América, llamó a la ministra Nizia Maldonado, de una etnia amazónica. Ella ya había dado una respuesta «y la felicité» por ello, dijo el Presidente, y exclamó que lo dicho por el Papa «¡es algo muy difícil de compartir, muy difícil de sostener, por Dios!». Y Chávez se preguntó: «¿Será por eso que la iglesia católica cada día pierde más creyentes?», y respondió enseguida: «Yo creo que es por eso». Benedicto XVI «parece que vino» por primera vez a América desde que fue investido como Papa, «a darle más fuerza a la iglesia católica, pero lo que hace es debilitar aun más a la iglesia», agregó. El papa Benedicto XVI calificó hoy de «inaceptables» los programas de televisión que «inculcan violencia o vulgarizan la sexualidad», especialmente si están dedicados a los niños.

Durante el Angelus, Benedicto XVI recordó que hoy la Iglesia católica celebra la Jornada de las Comunicaciones Sociales, y realizó un llamamiento a los responsables de la comunicación para que «salvaguarden el bien común, respeten la verdad y protejan la dignidad de la persona y la familia».

Para el Papa, visto la influencia que sobre los niños y jóvenes tienen los medios de comunicación, éstos «tienen que dar su contribución al esfuerzo educativo».

Los medios «tienen que promover la dignidad de la persona, el matrimonio y la familia, las conquistas y metas de la civilización», añadió.

Asimismo, explicó que también los padres, profesores y las comunidades eclesiales tienen que colaborar para formar a los menores «a un correcto uso de los medios de comunicación».

«Hay que educar a los niños y jóvenes a ser selectivos, a tener una opinión crítica, cultivando el gusto por lo estética y moralmente válido», agregó.

Sobre Oriente Medio

Por otra parte, el papa Benedicto XVI instó hoy al Gobierno israelí a la «moderación», mientras que a las autoridades palestinas pidió que neutralice a los violentos, al recordar el recrudecimiento de la violencia en Oriente Medio.

Tras la oración del Angelus, el Papa recordó la situación que se está viviendo en la región «con enfrentamientos entre grupos palestinos, el lanzamiento de misiles contra ciudades israelíes y la reacción armada del Gobierno israelí».

Un aumento de la violencia, «que está provocando un deterioro sangriento de la situación, y que nos deja aturdidos», dijo el Papa. Benedicto XVI hizo un llamamiento «a la responsabilidad» de ambos Gobiernos, y pidió «que la autoridades palestinas, retomen el camino del diálogo y neutralicen a los violentos», mientras que invitó a Israel a la «moderación».

Su llamamiento contenía además la petición a la Comunidad Internacional para que «multiplique sus esfuerzos» para que se puedan retomar las negociaciones

Fuente: Diario de León

El Papa recuerda la dominacion comunista en Bulgaria


Benedicto XVI recibió hoy en el Vaticano a una delegación búlgara encabezada por el presidente del Parlamento, Georgi Pirinski, y a otra de Macedonia presidida por el titular del Parlamento, Liubisha Georgievski, con motivo de la festividad de los santos Cirilio y Metodio, copatrones de Europa.

En el discurso dirigido a los búlgaros, el Obispo de Roma afirmó que 'tras la triste y dura dominación comunista', Bulgaria se encamina hacia la plena integración en Europa y abogó para que ese país mantenga, potencie y defienda sus valores cristianos y los promueva en el viejo continente.

En las palabras dirigidas a los macedonios invocó a Dios 'paz y tranquilidad' para esa ex república yugoslava y también les exhortó a mantener los valores cristianos.

Los santos hermanos Cirilo y Metodio, a los que Juan Pablo II proclamó patrones de Europa junto a san Benito, nacieron entre los años 815 y 828 en Salónica (la actual Grecia).

Evangelizaron las poblaciones eslavas de la Gran Moravia, en el centro de Europa; inventaron el alfabeto cirílico y realizaron la primera versión en lengua eslava de la Biblia y de la Liturgia.

Los restos mortales de san Cirilo se conservan en la basílica romana de San Clemente.

Su festividad se celebra el 24 de mayo y con motivo de la misma todos los años una delegación de las autoridades búlgaras y de las de Macedonia viajan a Roma para rendir homenaje a los santos.

Fuente: Terra.es

El libro del Papa sobre Jesus supera el millon de ejemplares


Hay 42 editores de todo el mundo que han llegado a acuerdos con Rizzoli para la traducción a 30 idiomas y publicación de Jesús de Nazaret.

La más reciente edición aparecida es la francesa, presentada este miércoles en París por Monseñor Carlo María Martini, cardenal arzobispo emérito de Milán.

En Grecia, el lanzamiento se produjo este jueves. La edición griega incluye un prólogo del patriarca ecuménico de Constantinopla, Bartolomé I.

Bartolomé I hace votos, en su texto, por que el libro de Benedicto XVI propicie "la superación definitiva de la división de siglos» para que «las dos Iglesias y sus fieles se unan no sólo en la caridad, sino también en la fe y en los sacramentos».

Según el padre Claudio Rossini SDB, director de la Librería Editorial Vaticana, «la difusión de este libro, antes que una empresa cultural y comercial, es sobre todo un evento eclesial y ecuménico», ha informado la agencia de noticias Zenit.

Fuente: Libertad digital

Para el Papa la evangelizacion consiste en amar


Benedicto XVI ha dejado un mensaje central a la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano: «es el amor quien da la vida», explica el padre Federico Lombardi S.I., director de la Oficina de Información de la Santa Sede.

Lo ha aclarado en el editorial de la última edición de «Octava Dies», semanario de información religiosa que transmite el «Centro Televisivo Vaticano», del que también es director, distribuido por numerosos canales católicos de televisión del mundo.

En definitiva, explica el padre Lombardi, el Papa ha dejado a la asamblea de los obispos latinoamericanos «la perspectiva de la encíclica “Deus caritas est – Dios es amor”».

«Lo dijo él mismo una vez más al concluir la acostumbrada reflexión sobre el viaje que hizo en la audiencia general sucesiva, proponiendo una fórmula sintética y eficaz: “¡es el amor quien da la vida!», recuerda el sacerdote.

«Y, en este sentido, relanza la consigna de Juan Pablo II por una evangelización “nueva en su ardor, en sus métodos y en su expresión”», añade en su análisis el portavoz vaticano.

«Estas reflexiones sucesivas», expuestas el pasado miércoles, «son preciosas, pues también han ofrecido al Papa la oportunidad de completar lo que ya había dicho en los discursos del viaje» a Brasil, explica en su comentario a la catequesis papal.

«Sobre el delicado tema de la relación entre evangelización y culturas precolombinas, el Papa subrayó que la responsabilidad de los crímenes que tuvieron lugar durante la colonización no debe confundirse con la riqueza de la síntesis dinámica --purificadora, enriquecedora y diversificada--entre las culturas y el Evangelio».

«Esta síntesis es fundamental para afrontar los nuevos problemas del mundo moderno y de la misma globalización con la guía de la doctrina social cristiana», añade, recogiendo las propuestas que están surgiendo en la Conferencia de Aparecida.

«La presencia de Dios, la amistad con el Hijo de Dios encarnado, la luz de su Palabra, son siempre condiciones fundamentales para la presencia y la eficacia de la justicia y del amor en nuestras sociedades», afirma el padre Lombardi citando una frase de Benedicto XVI.

Estas palabras, concluye el portavoz, son válidas para el «continente de la esperanza y del amor» --como le ha llamado el sucesor de Pedro en Brasil, «pero tienen naturalmente un valor universal».

Fuente: IBLNEWS

El Papa podria recibir a la niña britanica secuestrada


El papa Benedicto XVI podría recibir a los padres de Madeleine McCann, la niña británica secuestrada el 3 de mayo en Praia da Luz en el Algarve portugués, publicó hoy el dominical británico "News of the World" citando a un portavoz de El Vaticano.


"Existe la posibilidad de que los McCann sean recibidos por el Santo Padre", dijo.

Anteriormente, el sucesor al trono británico, el príncipe Carlos, y su mujer Camila publicaron un comunicado en el que aseguraban seguir con "profunda conmoción" el caso del secuestro de la pequeña.

Un portavoz de la familia McCann había confirmado el sábado que hubo varias conversaciones telefónicas entre el padre de Madeleine, Gerry McCann, y el canciller del Tesoro y designado primer ministro, Gordon Brown. Éste habría asegurado a la pareja "todo su apoyo" en la búsqueda.

No se confirmaron las informaciones sobre una posible influencia de Brown sobre la policía portuguesa para que publicara el viernes la descripción del sospechoso del secuestro.

Medios londidenses publicaron hoy que el sospechoso podría haber sido visto por segunda vez.

Fuente: Agencia de noticias de Perú

domingo, 20 de mayo de 2007

¿Volvera la misa en latin?


La misa celebrada en latín despertó "un nuevo y renovado interés" y es una de las razones por las que el papa Benedicto XVI "piensa que ha llegado el momento de facilitar el acceso a esta liturgia".

La confirmación de la inminencia de la publicación del "motu propio" de Joseph Ratzinger sobre la recuperación de la misa pre conciliar en latín llegó del cardenal colombiano Darío Castrillón Hoyos, presidente de la Comisión pontificia Ecclesia Dei.

La Comisión fue instituida en 1988 por Juan Pablo II para favorecer el retorno a la Iglesia de los cismáticos tradicionalistas partidarios del arzobispo francés Marcel Lefebvre.

El purpurado intervino sobre estos temas en Aparecida, Brasil, en la V Conferencia del CELAM. Castrillón Hoyos señaló que la Comisión hoy, por voluntad del Papa, extiende su servicios "para satisfacer las justas aspiraciones de cuantos, por una sensibilidad particular y sin vínculos con los grupos cismáticos, desean mantener viva la antigua liturgia latina en la celebración de la eucaristía y de otros sacramentos".

"El compromiso más importante, dijo, que se refiere a toda la Iglesia, es la búsqueda de poner fin a la acción cismática y reconstruir, sin ambigedades, la plena comunión".

El Papa, que "durante algunos años fue miembro de esta Comisión, desea que ésta se convierta en una organismo de la Santa Sede con la finalidad prioritaria y distinta de conservar y mantener el valor de la liturgia latina tradicional", agregó el cardenal colombiano. Sin embargo, agregó, "se debe afirmar con toda claridad que no se trata (...) de un retorno a los tiempos anteriores a la reforma de 1970". Se trata sí "de una oferta generosa del vicario de Cristo que, como expresión de su voluntad pastoral, quiere poner a disposición de la Iglesia todos los tesoros de la liturgia latina, que durante siglos nutrió la vida espiritual de tantas generaciones de fieles católicos", subrayó Castrillón Hoyos.

Fuente: ANSA de Noticias

El card. Cipriani evalua el viaje del Papa Benedicto XVI


El Arzobispo de Lima, Cardenal Juan Luis Cipriani, que participa en la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe en Aparecida, evaluó el viaje del Papa Benedicto XVI a Brasil y aseguró que el Pontífice ha iniciado una "gran revolución" en el continente.

Según el Purpurado, el Santo Padre ha dejado mensajes memorables para todos y su viaje ha revolucionado toda Latinoamérica con preguntas puntuales: ¿Cómo reforzar la identidad católica de cada uno de nosotros? ¿Qué quiere decir ser católico?

Para el Cardenal Cipriani, la estadía del Papa en Brasil supuso "momentos cada uno mejor que el otro, porque ha hablado la juventud, la familia y la gente ha respondido con una alegría como no era de imaginar".

Asimismo, recordó que el Pontífice siempre ha sido un hombre de una sensibilidad y una cercanía muy grande con la gente, pero al mismo tiempo tiene una capacidad intelectual, y una formación que lo convierte en un privilegio, por su valioso aporte a lo que está pasando en el mundo.

"Si leemos despacio el discurso de inauguración, de la V Conferencia General del CELAM llevado a cabo el último domingo 13 de mayo, creo que va a ser motivo de muchas conversaciones en el mundo entero para afrontar de mejor manera los desafíos de la globalización, de la pobreza, de la marginación, del machismo y del ataque a la familia", expresó.

Asimismo, indicó que el Papa ha lanzado el reto a la clase política y empresarial de enfrentar el desarrollo sin mutilar la realidad. "Francamente, me encuentro desbordado y muy contento por esta maravillosa lección que nos ha dado el Papa Benedicto XVI", concluyó.

Fuente: Aciprensa

Libro del cardenal Bertone sobre la vidente de Fatima


A las páginas del libro «La última vidente de Fátima», usted, Venerado Hermano, confía muchos recuerdos para que no se queden en un precioso acervo de emociones personales, sino que, tratándose de eventos que han caracterizado la Iglesia del último tramo del siglo XX, sean entregados a la memoria colectiva como huellas no carentes de significado en la historia secular.

En realidad, el capítulo que trata de la publicación de la tercera parte del secreto de Fátima lo vivimos juntos en aquel memorable tiempo que fue el Jubileo del año 2000: en mi caso, como Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, y Usted, como Secretario del mismo Dicasterio. El gran Pontífice que me precedió, Juan Pablo II, fecundo de inspiraciones proféticas y personalmente convencido de que la «mano materna» de la Virgen había desviado la bala que podía haber sido para él mortal, vio que había llegado el momento de disolver el halo de misterio que recubría la última parte del secreto entregado por la Virgen a los tres pastorcillos de Fátima. De ello se encargó la Congregación para la Doctrina de la Fe, que conservaba el precioso documento escrito por Sor Lucía.

Fue un tiempo de luz, no sólo porque el mensaje pudo así ser conocido por todos, sino también porque se desvelaba de esta manera la verdad en el confuso marco de las interpretaciones y especulaciones de tipo apocalíptico que circulaban en la Iglesia, creando turbación entre los fieles más que invitarles a la oración y a la penitencia. Por otro lado, no obstante, se podía constatar el confortante desarrollo de la piedad mariana, auténtica fuente de vida cristiana, en torno al imponente santuario elevado en Fátima, y en toda parte del mundo donde la devoción a la Virgen, por influencia de las apariciones de Fátima, se enraizaba profundamente en la fe del pueblo, invitando a hombres y mujeres a consagrarse al Corazón Inmaculado de María.

Los coloquios entre la vidente, última que quedó de los tres pastorcillos, y Usted, como Obispo enviado por el Papa, no constituyeron sólo una importante verificación de la veracidad de los hechos, sino también la ocasión para conocer la límpida frescura del alma de Sor Lucía, la inteligencia del corazón típica de su feminidad, transferida en una robusta fe cristiana. También a través de la experiencia de esta humilde religiosa se vislumbra el papel de la Virgen María, que acompaña al cristiano con mano materna en las asperezas de la vida.

Me encargué yo mismo de redactar el comentario teológico de la cuestión [V. Zenit, 26 junio 2000. Ndr], después de haber orado intensamente y de haber meditado profundamente las palabras auténticas de la tercera parte del secreto de Fátima, contenidas en las hojas escritas por Sor Lucía. Me quedó impresa, como síntesis y precioso sello, la consoladora promesa de la Virgen Santísima: «Mi Corazón Inmaculado triunfará». Como escribí: «El fiat de María, la palabra de su corazón, ha cambiado la historia del mundo, porque ella ha introducido en el mundo al Salvador, porque gracias a este “sí” Dios pudo hacerse hombre en nuestro mundo y así permanece ahora y para siempre». Y también: «Desde que Dios mismo tiene un corazón humano y de ese modo ha dirigido la libertad del hombre hacia el bien, hacia Dios, la libertad hacia el mal ya no tiene la última palabra». El mensaje de Fátima es de ello una ulterior confirmación.

Invoco sobre todos los que se acerquen al testimonio ofrecido con este libro la protección de la Virgen Santísima de Fátima, y a Usted, Señor Cardenal, y al doctor Giuseppe De Carli, que ha compartido el esfuerzo de la redacción de esta memoria, imparto la Bendición Apostólica.

En el Vaticano, 22 de febrero de 2007

jueves, 17 de mayo de 2007

Diez mensajes del Papa en el viaje a Brasil


1. AMISTAD CON CRISTO

Vosotros, jóvenes, ¿ya descubristeis lo que es bueno? ¿Seguís los mandamientos del Señor? ¿Descubristeis que éste es el verdadero y único camino hacia la felicidad? Los años que estáis viviendo son los años que preparan vuestro futuro. El “mañana” depende mucho de cómo estéis viviendo el “hoy” de la juventud.

Ante los ojos, mis queridos jóvenes, tenéis una vida que deseamos que sea larga; pero es una sola, es única: no la dejéis pasar en vano, no la desperdiciéis. Vivid con entusiasmo, con alegría, pero, sobretodo, con sentido de responsabilidad. No desaprovechéis vuestra juventud. No intentéis huir de ella. Vividla intensamente, consagradla a los elevados ideales de la fe y de la solidaridad humana.

Jesús es el único capaz de darnos una respuesta, porque es el único que puede garantizar la vida eterna. Por eso también es el único que consigue mostrar el sentido de la vida presente y darle un contenido de plenitud. (...) La vocación de los jóvenes consiste en ser amigos de Cristo, sus discípulos. Los jóvenes no tienen miedo del sacrificio, sino de una vida sin sentido. Son sensibles a la llamada de Cristo que les invita a seguirle.

2) PROFUNDIZAR EN LA FE PARA EXPLICARLA

Yo os envío para la gran misión de evangelizar a los jóvenes y a las jóvenes que andan errantes por este mundo, como ovejas sin pastor. Sed los apóstoles de los jóvenes, invitadles a que vengan con vosotros, a que hagan la misma experiencia de fe, de esperanza y de amor; se encuentren con Jesús, para que se sientan realmente amados, acogidos, con plena posibilidad de realizarse. Que también ellos y ellas descubran los caminos seguros de los Mandamientos y por ellos lleguen hasta Dios.

Podéis ser protagonistas de una sociedad nueva si buscáis poner en práctica una vivencia real inspirada en los valores morales universales, pero también un empeño personal de formación humana y espiritual de vital importancia. Un hombre o una mujer no preparados para los desafíos reales de una correcta interpretación de la vida cristiana de su medio ambiente será presa fácil de todos los asaltos del materialismo y del laicismo, cada vez más activos a todos los niveles.

3) AYUDAR A QUIEN SE ENCUENTRA EN SITUACIÓN DE POBREZA

Pero si las personas encontradas están en una situación de pobreza, es necesario ayudarlas, como hacían las primeras comunidades cristianas, practicando la solidaridad, para que se sientan amadas de verdad. El pueblo pobre de las periferias urbanas o del campo necesita sentir la proximidad de la Iglesia, sea en el socorro de sus necesidades más urgentes, como también en la defensa de sus derechos y en la promoción común de una sociedad fundamentada en la justicia y en la paz.

Los pobres son los destinatarios privilegiados del Evangelio y un Obispo, modelado según la imagen del Buen Pastor, debe estar particularmente atento en ofrecer el divino bálsamo de la fe, sin descuidar del «pan material». Como pude evidenciar en la Encíclica «Deus caritas est», «La Iglesia no puede descuidar el servicio de la caridad, como no puede omitir los Sacramentos y la Palabra».

4) NOVIOS, ESPOSOS: CULTIVAR UN AMOR FIEL Y FECUNDO

El mundo necesita de vidas limpias, de almas claras, de inteligencias simples que rechacen ser consideradas criaturas objeto de placer. Es necesario decir no a aquellos medios de comunicación social que ridiculizan la santidad del matrimonio y la virginidad antes del casamiento (...). No podrá haber verdadera felicidad en los hogares si, al mismo tiempo, no hay fidelidad entre los esposos. El matrimonio es una institución de derecho natural, que fue elevado por Cristo a la dignidad de Sacramento; es un gran don que Dios hizo a la humanidad, Respetadlo, veneradlo. Al mismo tiempo, Dios os llama a respetaros también en el enamoramiento y en el noviazgo, pues la vida conyugal que, por disposición divina, está destinada a los casados es solamente fuente de felicidad y de paz en la medida en la que sepáis hacer de la castidad, dentro y fuera del matrimonio, un baluarte de vuestras esperanzas futuras (...) El amor verdadero “buscará cada vez más la felicidad del otro, se preocupará de él, se entregará y deseará ‘ser para’ el otro” y, por eso, será siempre más fiel, indisoluble y fecundo.

5) HONESTIDAD EN LAS RELACIONES PROFESIONALES

El Papa también espera que los jóvenes busquen santificar su trabajo, haciéndolo con capacidad técnica y con laboriosidad, para contribuir al progreso de todos sus hermanos y para iluminar con la luz del Verbo todas las actividades humanas. El Papa espera que sepan ser protagonistas de una sociedad más justa y más fraterna, cumpliendo las obligaciones ante al Estado: respetando sus leyes; no dejándose llevar por el odio y por la violencia; siendo ejemplo de conducta cristiana en el ambiente profesional y social, distinguiéndose por la honestidad en las relaciones sociales y profesionales.

6) FAMILIA: CADA UNO, AL SERVICIO DE LOS DEMÁS

La familia es insustituible para la serenidad personal y para la educación de los hijos. Las madres que quieren dedicarse plenamente a la educación de sus hijos y al servicio de la familia han de gozar de las condiciones necesarias para poderlo hacer, y para ello tienen derecho a contar con el apoyo del Estado. En efecto, el papel de la madre es fundamental para el futuro de la sociedad. El padre, por su parte, tiene el deber de ser verdaderamente padre, que ejerce su indispensable responsabilidad y colaboración en la educación de sus hijos. Los hijos, para su crecimiento integral, tienen el derecho de poder contar con el padre y la madre, para que cuiden de ellos y los acompañen hacia la plenitud de su vida.



7) IR CON LA FAMILIA A LA MISA DEL DOMINGO

Hemos de motivar a los cristianos para que participen en [la Misa dominical] activamente y, si es posible, mejor con la familia. La asistencia de los padres con sus hijos a la celebración eucarística dominical es una pedagogía eficaz para comunicar la fe y un estrecho vínculo que mantiene la unidad entre ellos. El domingo ha significado, a lo largo de la vida de la Iglesia, el momento privilegiado del encuentro de las comunidades con el Señor resucitado. Es necesario que los cristianos experimenten que no siguen a un personaje de la historia pasada, sino a Cristo vivo, presente en el hoy y el ahora de sus vidas. Él es el Viviente que camina a nuestro lado, descubriéndonos el sentido de los acontecimientos, del dolor y de la muerte, de la alegría y de la fiesta, entrando en nuestras casas y permaneciendo en ellas, alimentándonos con el Pan que da la vida. Por eso la celebración dominical de la Eucaristía ha de ser el centro de la vida cristiana. Cada domingo y cada Eucaristía es un encuentro personal con Cristo. Al escuchar la Palabra divina, el corazón arde porque es Él quien la explica y proclama. Cuando en la Eucaristía se parte el pan, es a Él a quien se recibe personalmente. La Eucaristía es el alimento indispensable para la vida del discípulo y misionero de Cristo.

8) PARA DAR PAZ, ENCONTRARLA: CONFESARSE

Los fieles deben buscar recibir y reverenciar el Santo Sacramento con piedad y devoción, queriendo acoger al Señor Jesús con fe y siempre, cuando fuese necesario, sabiendo recurrir a Sacramento de la reconciliación para purificar el alma de todo pecado grave. Unidos en comunión suprema con el Señor en la Eucaristía y reconciliados con Dios y con nuestro prójimo, seremos portadores de aquella paz que el mundo no puede dar. ¿Podrán los hombres y las mujeres de este mundo encontrar la paz si no se concientizan acerca de la necesidad de reconciliarse con Dios, con el prójimo y consigo mismos?

9) LEER EL EVANGELIO, LA PALABRA DE DIOS

¿Cómo conocer realmente a Cristo para poder seguirlo y vivir con Él, para encontrar la vida en Él y para comunicar esta vida a los demás, a la sociedad y al mundo? Ante todo, Cristo se nos da a conocer en su persona, en su vida y en su doctrina por medio de la Palabra de Dios. Hay que educar al pueblo en la lectura y meditación de la Palabra de Dios: que ella se convierta en su alimento para que, por propia experiencia, vean que las palabras de Jesús son espíritu y vida. De lo contrario, ¿cómo van a anunciar un mensaje cuyo contenido y espíritu no conocen a fondo? Hemos de fundamentar nuestro compromiso misionero y toda nuestra vida en la roca de la Palabra de Dios.

10) RECIBIR CATEQUESIS PARA CONOCER A CRISTO

Un gran medio para introducir al Pueblo de Dios en el misterio de Cristo es la catequesis. En ella se trasmite de forma sencilla y substancial el mensaje de Cristo. Convendrá por tanto intensificar la catequesis y la formación en la fe, tanto de los niños como de los jóvenes y adultos. La reflexión madura de la fe es luz para el camino de la vida y fuerza para ser testigos de Cristo. Para ello se dispone de instrumentos muy valiosos como son el Catecismo de la Iglesia Católica y su versión más breve, el Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica.

¡Cuento con vosotros y con vuestras oraciones!

Benedicto XVI era el Papa "in pectore" de Juan Pablo II

Paloma Gómez Borrero es una periodista española que ha acompañado a Juan Pablo II en todos y cada uno de sus viajes. A propósito de la visita de Benedicto XVI a Brasil, ACI Prensa conversó con ella para que comentara lo que en su opinión son las características de las visitas pastorales del Papa peregrino y del actual Pontífice.


La periodista española hace una interesante reflexión sobre la relación de Juan Pablo II Y Benedicto XVI. "Yo dije siempre que no existe el Papa in pectore, existe el Cardenal in pectore. Es un cardenal que el Papa no lo hace público. Por ejemplo, el Papa Juan Pablo II se marchó de este mundo llevándose uno o dos cardenales in pectore que no sabremos nunca. No existe Papa in pectore pero yo siempre decía que el Papa de Juan Pablo II era Benedicto XVI. Del cielo nos lo mandó".

"En los primeros viajes de Juan Pablo II en el año 1979 era la enviada de la televisión española. Estuve en Corea hasta Japón en la televisión española y pasé luego a la corresponsalía de Radio Cadena Cope, la cadena de radio nacional española, para allí seguir su pontificado y sus viajes", cuenta Gómez Borrero.

Al entrar propiamente a las características de ambos Pontífices, la madrileña afirma que "son distintos, Juan Pablo II ha sido Papa casi 27 años, un Papa joven al principio. No podemos olvidar que Benedicto XVI viene a Brasil con 80 años".

"Juan Pablo II era un hombre deportista que tenia un hilo directo con los estudiantes había sido artista poeta, actor todo. Benedicto XVI es un teólogo, estudioso, catedrático, un hombre introvertido, en cambio el otro era muy extrovertido", agrega.

Seguidamente, la experimentada mujer de prensa destacó que Juan Pablo II pasó por todo el mundo sembrando y que la labor de Benedicto XVI es la siembra, "para que se pueda recoger tiene que cuidarla y dirigirla, y eso es lo que creo tiene que hacer este Papa", anota.

"Al ser un hombre de gran cabeza tiene la capacidad de síntesis, de presentar el mensaje del Señor Jesús de manera muy simple, muy clara, son discursos muy claros, muy bellos y no son discursos largos son discursos en los que cada palabra se debe meditar".

"Es que son complementarios, cuando se preguntaban quién podía suceder a Juan Pablo II yo reconozco que no tuve dudas y dije: el Cardenal Ratzinger, no tuve ni un minuto de duda", nos dice.

Paloma Gómez también comentó una simpática anécdota de cuando entrevistó a Benedicto XVI, cuando todavía era Cardenal. "Cuando llegué tratando de que no pierda tiempo, le dije al Cardenal que lo llamaríamos en cuanto esté todo preparado y me dijo que tenía todo el tiempo disponible para atenderme porque este tiempo era mío. Lo importante ahora es usted, me dijo, sugiriéndome lugares más bonitos donde podríamos realizar la entrevista", recordó.

Asimismo destacó que "cuando Benedicto XVI habla de Juan Pablo II, habla de él como el querido Papa Juan Pablo II y se levanta un aplauso en todas partes. El tenía un amor y una admiración grande por Juan Pablo II".

Fuente: Aciprensa

El Papa quiere poner en el centro de la Iglesia a Jesus


El vaticanista del diario L’Espresso, Sandro Magister, ofrece esta semana un profundo análisis sobre la reciente visita del Papa Benedicto XVI a Brasil y sostiene que el hilo conductor de sus mensajes ha sido claro: la urgencia de “volver a centrar la vida de la Iglesia latinoamericana en Jesús”.

En su columna semanal, que puede leerse en http://chiesa.espresso.repubblica.it/dettaglio.jsp?id=140861&sp=y, Magister sostiene que “desde Brasil resuena una palabra más cortante que una espada. Una palabra que es una persona: Jesús. El mismo al cual Benedicto XVI ha dedicado el libro de su vida. Para el Papa el futuro de la Iglesia en América Latina y en el mundo está ligado a la obediencia a Él. Y se ha sentido en el deber de recordarlo a los obispos”.

Según el vaticanista, aunque el discurso más esperado fue el que pronunció al inaugurar la V Conferencia del Episcopado Latinoamericano y del Caribe, en Aparecida, el “que será recordado en el futuro, como el más revelador de los objetivos del Papa ha sido otro. Ha sido el que dirigió a los obispos de Brasil en la catedral de Sao Paulo, al final de las vísperas del viernes 11 de mayo”.

“El claro intento de Benedicto XVI es el de volver a centrar la vida de la Iglesia latinoamericana en Jesús, verdadero Dios y verdadero Hombre: una Iglesia que a su juicio, en los últimos decenios ha desplazado demasiado su centro hacia el terreno sociopolítico, bajo el influjo de la teología de la liberación”, sostiene.

El periodista explica que “para Benedicto XVI, una evangelización fuerte es la verdadera respuesta a los ataques a la familia, a los delitos contra la vida, al abandono del catolicismo a favor de los nuevos cultos evangélicos y pentecostales. También el celibato del clero vacila cuando ‘la estructura de la total consagración a Dios comienza a perder su significado más profundo’. Y también a los pobres se les ofrece ‘el bálsamo divino de la fe sin descuidar el pan material’”.
“En cada una de estas indicaciones dadas por Benedicto XVI a los obispos del Brasil es fácil intuir las situaciones que las originan: desde la desenfrenada espontaneidad litúrgica a la violación difundida del celibato sacerdotal. El Papa no se ha extendido en describir tales situaciones”, advierte Magister.

“En cambio, Benedicto XVI ha centrado toda su prédica en el fundamento del que partió en el discurso a los obispos: Jesús. O sea, ha hecho el mismo trabajo de concentración sobre lo esencial que caracteriza su encíclica ‘Deus caritas est’ y su libro sobre ‘Jesús de Nazaret’”, agrega.

El Papa quiere ir a Fatima


El Papa Benedicto XVI ha expresado su deseo de visitar el Santuario de Fátima, reveló el cardenal Angelo Sodano, legado pontificio a las celebraciones del 12 y del 13 de mayo que allí se celebraron con motivo del nonagésimo aniversario de las celebraciones de la Virgen.

Al encontrarse con un grupo de periodistas el pasado 12 de mayor, el purpurado italiano reveló los contenidos de una breve conversación que mantuvo con Benedicto XVI, antes de su viaje a Brasil, según informa la agencia católica portuguesa «Ecclesia».

«Espero que, si Dios me da la salud, pueda ir allí», habría dicho el Papa, según refirió el cardenal Sodano. «Estoy seguro de que un día también vosotros lo recibiréis aquí», añadió el antiguo secretario de Estado y decano del Colegio Cardenalicio.

Fuente: Agencia Portuguesa

martes, 15 de mayo de 2007

Resumen de la television sobre el viaje del Papa en Brasil

Lo mas importante del viaje: el discurso a los obispos del Brasil


Entre los doce discursos, homilías, mensajes, saludos, pronunciados por Benedicto XVI en los cuatro días de su viaje a Brasil, el más esperado era el discurso inaugural de la quinta Conferencia del episcopado latinoamericano y del Caribe, en Aparecida.

Pero el discurso que será recordado en el futuro, como el más revelador de los objetivos del Papa ha sido otro. Ha sido el que dirigió a los obispos de Brasil en la catedral de San Pablo, al final de las vísperas del viernes 11 de mayo.

Es el discurso reproducido más abajo.

El Papa lo inicia con palabras “más cortantes que una espada”: las palabras del Nuevo Testamento sobre la obediencia perfecta al Padre vivida por Jesús, salvador de todos justamente porque fue obediente en todo, hasta la cruz. Los obispos – afirma – simplemente están “ligados” a esta obediencia: su misión es predicar la verdad, bautizar, “salvar las almas una por una” en nombre de Jesús.

“Esta, y no otra, es la finalidad de la Iglesia”, subraya Benedicto XVI. Por tanto, donde la verdad de la fe cristiana es escondida y donde los sacramentos no son celebrados “falta lo esencial incluso para la solución de los urgentes problemas sociales y políticos”.

Las indicaciones dadas por el Papa a los obispos brasileños en lo que sigue del discurso brotan todas de este fundamento. El claro intento de Benedicto XVI es el de volver a centrar la vida de la Iglesia latinoamericana en Jesús, verdadero Dios y verdadero Hombre: una Iglesia que a su juicio, en los últimos decenios ha desplazado demasiado su centro hacia el terreno sociopolítico, bajo el influjo de la teología de la liberación.

Para Benedicto XVI, una evangelización fuerte es la verdadera respuesta a los ataques a la familia, a los delitos contra la vida, al abandono del catolicismo a favor de los nuevos cultos “evangélicos” y pentecostales. También el celibato del clero vacila cuando “la estructura de la total consagración a Dios comienza a perder su significado más profundo”. Y también a los pobres se les ofrece “el bálsamo divino de la fe sin descuidar el pan material”.

Evangelizar significa enseñar la verdad cristiana integral, como está sintetizada en el Catecismo. Significa celebrar los sacramentos, especialmente la Confesión y la Eucaristía: la Confesión no colectiva sino individual porque “el pecado constituye un hecho profundamente personal” y la Eucaristía con fidelidad a las normas porque ella “no es jamás propiedad privada de ninguno, ni del celebrante ni de la comunidad”.

A los obispos el Papa les pide vigilar sobre la producción teológica, cuidar la formación de sacerdotes, practicar el ecumenismo sin olvidar que “la única Iglesia de Cristo subsiste en la Iglesia Católica, gobernada por el sucesor de Pedro y por los obispos en comunión con él”.

En cada una de estas indicaciones dadas por Benedicto XVI a los obispos del Brasil es fácil intuir las situaciones que las originan: desde la desenfrenada espontaneidad litúrgica a la violación difundida del celibato sacerdotal. El Papa no se ha extendido en describir tales situaciones. Así como no ha pronunciado ninguna palabra explícita – contrariamente a las expectativas de muchos – sobre la teología de la liberación. También ha dedicado sólo mínimas referencias al análisis del éxito de los cultos pentecostales. Y no se ha visto con ninguno de los líderes de estos cultos, ni siquiera en el fugaz saludo programado en San Pablo con los jefes de otras confesiones cristianas y religiosas.

En cambio, Benedicto XVI ha centrado toda su prédica en el fundamento del que partió en el discurso a los obispos: Jesús. O sea, ha hecho el mismo trabajo de concentración sobre lo esencial que caracteriza su encíclica “Deus caritas est” y su libro sobre “Jesús de Nazaret”.

El análisis y las líneas de acción las confía a los obispos y a los delegados de la conferencia continental inaugurada por él en Aparecida el 13 de mayo. A ellos simplemente les ha indicado el objetivo.

Por ejemplo, a propósito del “proselitismo agresivo” de los cultos pentecostales, no ha propuesto una contra-propaganda del mismo tipo. En cambio ha dicho en la homilía de la misa del domingo 13 de mayo:

"La Iglesia no hace proselitismo. Crece mucho más por “atracción”: como Cristo “atrae todo a sí” con la fuerza de su amor, que culminó en el sacrificio de la Cruz, así la Iglesia cumple su misión en la medida en la que, asociada a Cristo, cumple su obra conformándose en espíritu y concretamente con la caridad de su Señor".

Es un mensaje que Benedicto XVI dirige no sólo a Brasil o a América Latina, sino a la Iglesia de todo el mundo.


"Ésta es, y no otra, la finalidad de la Iglesia..."

por Benedicto XVI – San Pablo de Brasil, 11 de mayo del 2007


Amados hermanos en el Episcopado,

"El Hijo de Dios con lo que padeció aprendió la obediencia; y llegado a la perfección, se convirtió en causa de salvación eterna para todos los que le obedecen" (cf. Hb 5,8-9).

1. El texto que acabamos de oír en la Lectura Breve de las Vísperas de hoy contiene una enseñanza profunda. También en este caso constatamos como la Palabra de Dios es viva y más penetrante que una espada de dos filos, llega hasta la juntura del alma, reconfortándola, estimulando a sus fieles servidores (cf. Hb 4,12). [...]

2. Brasil está acogiendo a los participantes de la V Conferencia del Episcopado Latinoamericano con su tradicional hospitalidad. [...] Es un gran evento eclesial que se sitúa en el ámbito del esfuerzo misionero que América Latina deberá proponerse, precisamente a partir de aquí, del suelo brasileño. Fue por eso que quise dirigirme inicialmente a vosotros, Obispos del Brasil, evocando aquellas palabras densas de contenido de la Carta a los Hebreos: "El Hijo de Dios con lo que padeció aprendió la obediencia; y llegado a la perfección, se convirtió en causa de salvación eterna para todos los que le obedecen".

Exuberante en su significado, este versículo habla de la compasión de Dios para con nosotros, concretada en la pasión de su Hijo; y habla de su obediencia, de su adhesión libre y consciente a los designios del Padre, explicitada especialmente en la oración en el monte de los Olivos: "No se haga mi voluntad, sino la tuya" (Lc 22,42).

Así, es el propio Jesús quien nos enseña que la verdadera vía de salvación consiste en conformar nuestra voluntad a la voluntad de Dios. Es exactamente lo que pedimos en la tercera invocación de la oración del Padre Nuestro: que sea hecha la voluntad de Dios, así en la tierra como en el cielo, porque donde reina la voluntad de Dios, ahí está presente el reino de Dios. Jesús nos atrae hacia su voluntad, la voluntad del Hijo, y de este modo nos guía hacia la salvación. Yendo al encuentro de la voluntad de Dios, con Jesucristo, abrimos el mundo al reino de Dios.

Nosotros los Obispos, somos convocados para manifestar esa verdad central, pues estamos vinculados directamente a Cristo, Buen Pastor. La misión que nos es confiada, como Maestros de la fe, consiste en recordar, como el mismo Apóstol de los Gentiles escribía, que nuestro Salvador "quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad" (1Tm 2, 4-6).

Ésta es, y no otra, la finalidad de la Iglesia, la salvación de las almas, una a una. Por eso el Padre envió a su Hijo, y "como el Padre me envió, también yo os envío" (Jn 20,21).

De aquí, el mandato de evangelizar: "Id, pues, enseñad a todas las naciones; bautizadlas en nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. enseñadles a observar todo lo que os mandé. He aquí que estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo" (Mt 28,19-20). ,Son palabras simples y sublimes en las cuales están indicadas el deber de predicar la verdad de la fe, la urgencia de la vida sacramental, la promesa de la continuada asistencia de Cristo a su Iglesia.

Éstas son realidades fundamentales y se refieren a la instrucción en la fe y en la moral cristiana, y a la práctica de los sacramentos. Donde Dios y su voluntad no son conocidos, donde no existe la fe en Jesucristo ni su presencia en las celebraciones sacramentales, falta lo esencial también para la solución de los urgentes problemas sociales y políticos. La fidelidad al primado de Dios y de su voluntad, conocida y vivida en comunión con Jesucristo, es el don esencial, que nosotros Obispos y sacerdotes debemos ofrecer a nuestro pueblo (cf. Populorum progressio 21).

3. El ministerio episcopal nos impele al discernimiento de la voluntad salvífica, en la búsqueda de una pastoral que eduque el Pueblo de Dios a reconocer y acoger los valores trascendentes, en la fidelidad al Señor y al Evangelio.

Es verdad que los tiempos de hoy son difíciles para la Iglesia y muchos de sus hijos están atribulados. La vida social está atravesando momentos de confusión desorientadora. Se ataca impunemente la santidad del matrimonio y de la familia, comenzando por hacer concesiones delante de presiones capaces de incidir negativamente sobre los procesos legislativos; se justifican algunos crímenes contra la vida en nombre de los derechos de la libertad individual; se atenta contra la dignidad del ser humano; se extiende la herida del divorcio y de las uniones libres.

Aún más: en el seno de la Iglesia, cuando el valor del compromiso sacerdotal es cuestionado como entrega total a Dios a través del celibato apostólico y como disponibilidad total para servir a las almas, dándose preferencia a las cuestiones ideológicas y políticas, incluso partidarias, la estructura de la consagración total a Dios empieza a perder su significado más profundo.

¿Cómo no sentir tristeza en nuestra alma? Pero tened confianza: la Iglesia es santa e incorruptible (cf. Ef 5,27). Decía San Agustín: "¿Titubeará la Iglesia si titubea su fundamento, pero podrá quizá Cristo titubear? Visto que Cristo no titubea, la Iglesia permanecerá intacta hasta el fin de los tiempos" ("Enarrationes in Psalmos", 103,2,5; PL, 37, 1353.)

Entre los problemas que abruman vuestra solicitud pastoral está, sin duda, la cuestión de los católicos que abandonan la vida eclesial.

Parece claro que la causa principal, entre otras, de este problema, pueda ser atribuida a la falta de una evangelización en la que Cristo y su Iglesia estén en el centro de toda explicación.

Las personas más vulnerables al proselitismo agresivo de las sectas - que es motivo de justa preocupación – e incapaces de resistir a las embestidas del agnosticismo, del relativismo y del laicismo son generalmente los bautizados no suficientemente evangelizados, fácilmente influenciabais porque poseen una fe fragilizada y, a veces, confusa, vacilante e ingenua, aunque conserven una religiosidad innata.

En la Encíclica "Deus caritas est" recordé que "no se comienza a ser cristiano por una decisión ética o una gran idea, sino por el encuentro con un acontecimiento, con una Persona, que da un nuevo horizonte a la vida y, con ello, una orientación decisiva" (N. 1). Es necesario, por tanto, encaminar la actividad apostólica como una verdadera misión dentro del rebaño que constituye la Iglesia Católica en Brasil, promoviendo una evangelización metódica y capilar en vista de una adhesión personal y comunitaria a Cristo. Se trata efectivamente de no ahorrar esfuerzos en la búsqueda de los católicos apartados y de aquéllos que poco o nada conocen sobre Jesucristo, a través de una pastoral de la acogida que les ayude a sentir a la Iglesia como lugar privilegiado del encuentro con Dios y mediante un itinerario catequético permanente.

Una misión evangelizadora que convoque todas las fuerzas vivas de este inmenso rebaño. Mi pensamiento se dirige, por tanto, a los sacerdotes, religiosos, religiosas y laicos que se prodigan, muchas veces con inmensas dificultades, para la difusión de la verdad evangélica. Entre ellos, muchos colaboran o participan activamente en las Asociaciones, en los Movimientos y en otras nuevas realidades eclesiales que, en comunión con sus Pastores y de acuerdo con las orientaciones diocesanas, llevan su riqueza espiritual, educativa y misionera al corazón de la Iglesia, como preciosa experiencia y propuesta de vida cristiana.

En este esfuerzo evangelizador, la comunidad eclesial se destaca por las iniciativas pastorales, al enviar, sobretodo entre las casas de las periferias urbanas y del interior, sus misioneros, laicos o religiosos, buscando dialogar con todos en espíritu de comprensión y de delicada caridad. Pero si las personas encontradas están en una situación de pobreza, es necesario ayudarlas, como hacían las primeras comunidades cristianas, practicando la solidaridad, para que se sientan amadas de verdad.

El pueblo pobre de las periferias urbanas o del campo necesita sentir la proximidad de la Iglesia, sea en el socorro de sus necesidades más urgentes, como también en la defensa de sus derechos y en la promoción común de una sociedad fundamentada en la justicia y en la paz. Los pobres son los destinatarios privilegiados del Evangelio y un Obispo, modelado según la imagen del Buen Pastor, debe estar particularmente atento en ofrecer el divino bálsamo de la fe, sin descuidar del "pan material". Como pude evidenciar en la Encíclica "Deus caritas est", "La Iglesia no puede descuidar el servicio de la caridad, como no puede omitir los Sacramentos y la Palabra" (N. 22).

La vivencia sacramental, especialmente a través de la Confesión y de la Eucaristía, adquiere aquí una importancia de primera grandeza.

A vosotros Pastores les cabe la principal tarea de asegurar la participación de los fieles en la vida eucarística y en el Sacramento de la Reconciliación; debéis estar vigilantes para que la confesión y la absolución de los pecados sean, de modo ordinario, individual, tal como el pecado es un hecho hondamente personal (cf. Exort. ap. post-sinodal "Reconciliatio et penitentia", N. 31, III). Solamente la imposibilidad física o moral excusa al fiel de esta forma de confesión, pudiendo en este caso conseguir la reconciliación por otros medios (Cân. 960; cf. Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica, N. 311). Por eso, conviene infundir en los sacerdotes la práctica de la generosa disponibilidad para atender a los fieles que recurren al Sacramento de la misericordia de Dios (Carta ap. "Misericordia Dei", 2).

4. Recomenzar desde Cristo en todos los ámbitos de la misión. Redescubrir en Jesús el amor y la salvación que el Padre nos da, por el Espíritu Santo. Ésta es la substancia, la raíz, de la misión episcopal que hace del Obispo el primero responsable por la catequesis diocesana.

En efecto, tiene la dirección superior de la catequesis, rodeándose de colaboradores competentes y merecedores de confianza. Es obvio, por tanto, que sus catequistas no son simples comunicadores de experiencias de fe, sino que deben ser auténticos transmisores, bajo la guía de su Pastor, de las verdades reveladas. La fe es una caminata conducida por el Espíritu Santo que se condensa en dos palabras: conversión y seguimiento. Ésas dos palabras-llave de la tradición cristiana indican con claridad, que la fe en Cristo implica una praxis de vida basada en el doble mandamiento del amor, a Dios y al prójimo, y expresan también la dimensión social de la vida cristiana.

La verdad supone un conocimiento claro del mensaje de Jesús, transmitida gracias a un comprensible lenguaje inculturado, pero necesariamente fiel a la propuesta del Evangelio.

En los tiempos actuales es urgente un conocimiento adecuado de la fe, como está bien sintetizada en el Catecismo de la Iglesia Católica con su Compendio.

Hace parte de la catequesis esencial también la educación a las virtudes personales y sociales del cristiano, como también la educación a la responsabilidad social. Exactamente porque fe, vida y celebración de la sagrada liturgia como fuente de fe y de vida, son inseparables, es necesaria una aplicación más correcta de los principios indicados por el Concilio Vaticano II en lo que respecta a la Liturgia de la Iglesia, incluyendo las disposiciones contenidas en el Directorio para los Obispos (nn.145-151), con el propósito de devolver a la Liturgia su carácter sagrado. Es con esta finalidad que mi Venerable predecesor en la Cátedra de Pedro, Juan Pablo II, quiso renovar "un vehemente apelo para que las normas litúrgicas sean observadas, con gran fidelidad, en la celebración eucarística" (...) "La liturgia jamás es propiedad privada de alguien, ni del celebrante, ni de la comunidad donde son celebrados los santos misterios" (Carta encl. "Ecclesia de Eucharistia" N. 52).

Redescubrir y valorar la obediencia a las normas litúrgicas por parte de los Obispos, como "moderadores de la vida litúrgica de la Iglesia", significa dar testimonio de la misma Iglesia, una y universal, que preside en la caridad.

5. Es necesario un salto de calidad en la vivencia cristiana del pueblo, para que pueda testimoniar su fe de forma límpida y elucidada. Esa fe, celebrada y participada en la liturgia y en la caridad, nutre y fortifica la comunidad de los discípulos del Señor y los edifica como Iglesia misionera y profética. El Episcopado brasileño posee una estructura de gran envergadura, cuyos Estatutos fueron hace poco revisados para su mejor desempeño y una dedicación más exclusiva al bien de la Iglesia. El Papa vino a Brasil para pediros que, en el seguimiento de la Palabra de Dios, todos los Venerables Hermanos en el episcopado sepan ser portadores de eterna salvación para todos los que le obedecen (cf. Hb 5,10).

Nosotros, pastores, en la línea del compromiso asumido como sucesores de los Apóstoles, debemos ser fieles servidores de la Palabra, sin visiones reductivas y confusiones en la misión que nos es confiada. No basta observar la realidad desde la fe; es necesario trabajar con el Evangelio en las manos y fundamentados en la correcta herencia de la Tradición Apostólica, sin interpretaciones movidas por ideologías racionalistas.

Es así que, "en las Iglesias particulares compete al Obispo conservar e interpretar la Palabra de Dios y juzgar con autoridad aquello que está o no de acuerdo con ella" (Congr. para la Doctrina de la Fe, "Instr. sobre la vocación eclesial del teólogo", N. 19). Él, como Maestro de fe y de doctrina, podrá contar con la colaboración del teólogo que "en su dedicación al servicio de la verdad, deberá, para permanecer fiel a su función, llevar en cuenta la misión propia del Magisterio y colaborar con él" (ib. 20). El deber de conservar el depósito de la fe y de mantener su unidad exige estrecha vigilancia, de modo que éste sea "conservado y transmitido fielmente y que las posiciones particulares sean unificadas en la integridad del Evangelio de Cristo" (Directorio para el Ministerio Pastoral de los Obispos, N. 126).

He aquí entonces la enorme responsabilidad que asumís como formadores del pueblo, mayormente de vuestros sacerdotes y religiosos. Son ellos vuestros fieles colaboradores. Conozco el empeño con que buscáis formar las nuevas vocaciones sacerdotales y religiosas. La formación teológica y en las disciplinas eclesiásticas exige una constante actualización, pero siempre de acuerdo con el Magisterio auténtico de la Iglesia.

Apelo a vuestro celo sacerdotal y al sentido de discernimiento de las vocaciones, también para saber complementar la dimensión espiritual, psicoafectiva, intelectual y pastoral en jóvenes maduros y disponibles al servicio de la Iglesia. Un buen y asiduo acompañamiento espiritual es indispensable para favorecer la maduración humana y evita el riesgo de desvíos en el campo de la sexualidad. Tened siempre presente que el celibato sacerdotal es un don "que la Iglesia recibió y quiere guardar, convencida de que él es un bien para ella y para el mundo" ("Directorio para el ministerio y la vida de los presbíteros", N. 57).

Me gustaría encomendar a vuestra solicitud también las Comunidades religiosas que se insertan en la vida de la propia Diócesis. Es una contribución preciosa que ofrecen, pues, a pesar de la "diversidad de dones, el Espíritu es el mismo" (1 Color 12,4). La Iglesia no puede sino manifestar alegría y aprecio por todo aquello que los Religiosos vienen realizando mediante Universidades, escuelas, hospitales y otras obras e instituciones.

6. Conozco la dinámica de vuestras Asambleas y el esfuerzo por definir los diversos planes pastorales, que den prioridad a la formación del clero y de los agentes de la pastoral. Algunos entre vosotros fomentasteis movimientos de evangelización para facilitar la agrupación de los fieles en una línea de acción. El Sucesor de Pedro cuenta con vosotros para que vuestra preparación se apoye siempre en aquella espiritualidad de comunión y de fidelidad a la Sede de Pedro, a fin de garantizar que la acción del Espíritu no sea vana. Con efecto, la integridad de la fe, junto a la disciplina eclesial, es, y será siempre, tema que exigirá atención y desvelo por parte de todos vosotros, sobretodo cuando se trata de sacar las consecuencias del hecho que existe "una sola fe y un solo bautismo".

Como sabéis, entre los varios documentos que se ocupan de la unidad de los cristianos está el "Directorio para el ecumenismo" publicado por el Pontificio Consejo para la Unidad de los Cristianos. El Ecumenismo, o sea, la búsqueda de la unidad de los cristianos se vuelve en ése nuestro tiempo, en el cual se verifica el encuentro de las culturas y el desafío del secularismo, una tarea siempre más urgente de la Iglesia católica.

Con la multiplicación, sin embargo, de cada vez nuevas denominaciones cristianas y, sobretodo delante de ciertas formas de proselitismo, frecuentemente agresivo, el empeño ecuménico se vuelve una tarea compleja. En tal contexto es indispensable una buena formación histórica y doctrinal, que posibilite el necesario discernimiento y ayude a entender la identidad específica de cada una de las comunidades, los elementos que dividen y aquellos que ayudan en el camino de construcción de la unidad.

El gran campo común de colaboración debería ser la defensa de los fundamentales valores morales, transmitidos por la tradición bíblica, contra su destrucción en una cultura relativista y consumista; más aún, la fe en Dios creador y en Jesucristo, su Hijo encarnado. Además vale siempre el principio del amor fraterno y de la búsqueda de comprensión y de proximidad mutuas; pero también la defensa de la fe de nuestro pueblo, confirmándolo en la feliz certeza, de que la "unica Christi Ecclesia... subsistit in Ecclesia catholica, a successore Petri et Episcopis in eius communione gubernata" ("la única Iglesia de Cristo... subsiste en la Iglesia Católica gobernada por el sucesor de Pedro y por los Obispos en comunión con él") ("Lumen gentium" 8).

En este sentido se procederá a un franco diálogo ecuménico, a través del Consejo Nacional de las Iglesias Cristianas, celando por el pleno respeto de las demás confesiones religiosas, deseosas de mantenerse en contacto con la Iglesia Católica en Brasil.

7. No es ninguna novedad la constatación de que vuestro país convive con un déficit histórico de desarrollo social, cuyos rasgos extremos son el inmenso contingente de brasileños viviendo en situación de indigencia y una desigualdad en la distribución de la renta que alcanza niveles muy elevados.

A vosotros, venerables Hermanos, como jerarquía del pueblo de Dios, os compete promover la búsqueda de soluciones nuevas y llenas de espíritu cristiano. Una visión de la economía y de los problemas sociales, desde la perspectiva de la doctrina social de la Iglesia, lleva a considerar las cosas siempre desde el punto de vista de la dignidad del hombre, que trasciende el simple juego de los factores económicos. Se debe, por eso, trabajar incansablemente por la formación de los políticos, de los brasileños que tienen algún poder decisivo, grande o pequeño y, en general, de todos los miembros de la sociedad, de modo que asuman plenamente las propias responsabilidades y sepan dar un rostro humano y solidario a la economía.

Ocurre formar en las clases políticas y empresariales un auténtico espíritu de veracidad y de honestidad. Quien asuma un liderazgo en la sociedad, debe buscar prever las consecuencias sociales, directas e indirectas, a corto y a largo plazo, de las propias decisiones, actuando según criterios de maximización del bien común, en vez de buscar ganancias personales.

8. Queridos hermanos, si Dios quiere, encontraremos otras oportunidades para profundizar las cuestiones que interpelan nuestra solicitud pastoral conjunta. Esta vez, quise exponer, ciertamente de manera no exhaustiva, los temas más relevantes que se imponen a mi consideración de Pastor de la Iglesia universal.

Os transmito mi afectuoso ánimo que es, al mismo tiempo, una fraterna y sentida plegaria: para que procedáis y trabajéis siempre, como venís haciendo, en concordia, teniendo como vuestro fundamento una comunión que en la Eucaristía encuentra su momento cumbre y su manantial inagotable.

Confío todos vosotros a María Santísima, Madre de Cristo y Madre de la Iglesia, mientras que de todo corazón os concedo, a cada uno de vosotros y a vuestras respectivas Comunidades, la Bendición Apostólica.

Fuente: Agencia Italiana

Evangelizar supone hacerlo desde los medios de comunicacion


Al presentar una «nueva etapa» misionera a la Iglesia en América Latina, Benedicto XVI aseguró que ésta no debe limitarse a homilías o conferencias, sino que tiene que recurrir a los modernos medios de comunicación.

Este fue el llamamiento que lanzó el domingo en el discurso de la primera sesión de la Quinta Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe, que pronunció en el salón de actos del Santuario de Nuestra Señor Aparecida ante los 266 participantes, en su mayoría obispos y cardenales.

En la obra de evangelización a la que convocó a la Iglesia en el continente de la esperanza, el Papa reconoció que «no hay que limitarse sólo a las homilías, conferencias, cursos de Biblia o teología, sino que se ha de recurrir también a los medios de comunicación».

En concreto, mencionó «prensa, radio y televisión, sitios de internet, foros y tantos otros sistemas para comunicar eficazmente el mensaje de Cristo a un gran número de personas».

Leticia Soberón, oficial del Consejo Pontificio para las Comunicaciones Sociales y coordinadora general de la Red Informática de la Iglesia en América Latina considera que «el Santo Padre ha puesto el acento en un tema crucial de nuestros días: los nuevos lenguajes y los espacios inevitables para la misión».

«Es providencial que la Iglesia de América Latina cuente ahora con más medios que nunca para dialogar con el mundo, ofrecer su mensaje y crear espacios de encuentro y comunión: edita innumerables periódicos y revistas, está presente a nivel popular con una red de radios católicas y educativas muy articulada y capilar; se crean cada vez más emisoras de televisión y una creciente cantidad de páginas web católicas», añade Leticia Soberón en declaraciones a Zenit.

«Por su parte, la Red Informática de la Iglesia en América Latina (RIIAL), con más de 15 años de historia, ha servido y está sirviendo eficazmente como eje comunicativo en las Conferencias Episcopales y diócesis, muy especialmente para la participación y difusión de este evento eclesial latinoamericano. También está presente en la propia Asamblea como apoyo a la comunicación», informa.

«Todo este entramado se ofrece a los obispos como una especie de caja de resonancia para el más hermoso de los mensajes, y a la vez como pedagogía para usar otros lenguajes en la comunicación del Evangelio», añade.

Según Soberón, «el Papa Benedicto XVI señala que “no hay que limitarse a las homilías”, pues sabe que los niños y jóvenes ya piensan y elaboran sus decisiones no con base en un discurso oral, sino sobre todo en otros lenguajes que incluyen música e imagen».

«Están influenciados por un clima mediático muy denso en el que la voz de Cristo ha de oírse clara y diáfana, en los espacios donde ellos participan y en las categorías que ellos entienden», subraya.

«Este es un gran desafío para la Iglesia de nuestro tiempo, pero como digo, hace años que se viene preparando y abriendo esos espacios. El Papa ha sido muy claro y corresponde a todos ser dóciles a su indicación», concluye.

Fuente: IBLNEWS

El Papa descansara unos dias en Castellgandolfo


Tras su visita apostólica a Brasil, en lo que fue su sexto viaje fuera de Italia, el Papa Benedicto XVI permanecerá unos días en Castelgandolfo. Según se dio a conocer, tras su llegada a tierras italianas luego de su visita al continente americano el Pontífice se trasladó directamente a Castelgandolfo, donde permanecerá hasta el día viernes.

Asimismo se anunció que este miércoles el Pontífice no presidirá la habitual Audiencia General en la Plaza de San Pedro.

Durante el vuelo de regreso, el Papa envió telegramas a los mandatarios de las naciones por las que iba sobrevolando el avión. En el telegrama dirigido al Presidente de Brasil Luiz Inacio da Silva, el Santo Padre reiteró su sincero agradecimiento por las atenciones llenas de cortesía y cordialidad que ha recibido durante su estancia en aquel país y expresó su anhelo de que esta nación "siga respondiendo a los desafíos que encuentra en su camino para construir, en el concierto de la familia humana, un futuro sereno, cada vez más próspero para los hijos de esta noble nación.

En fidelidad a los genuinos valores humanos y cristianos de su rico patrimonio cultural".


Fuente: Radio Vaticano

lunes, 14 de mayo de 2007

Palabras de despedida del Papa en Brasil



Palabras de despedida de Benedicto XVI de Brasil

SAO PAULO, lunes, 14 mayo 2007 (ZENIT.org).- Publicamos el discurso que dirigió Benedicto XVI al vicepresidente de Brasil, José Alencar Gomes da Silva, en la ceremonia de despedida que se celebró en el aeropuerto Sao Paulo-Guarulhos a las 19.40 de este domingo hora local.

* * *
Señor Vicepresidente:

Al dejar esta tierra bendita de Brasil, se eleva en mi alma un himno de acción de gracias al Altísimo, que me permitió vivir aquí horas intensas e inolvidables, con la mirada dirigida a la Señora Aparecida que, desde su Santuario, presidió el inicio de la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe.

En mi memoria quedarán para siempre grabadas las manifestaciones de entusiasmo y de profunda piedad de este pueblo generoso de la Tierra de la Santa Cruz que, junto a la multitud de peregrinos provenientes de este Continente de la esperanza, supo dar una poderosa demostración de fe en Cristo y de amor por el Sucesor de Pedro. Pido a Dios que ayude a los responsables, sea en el ámbito religioso o en el civil a imprimir un paso decidido a aquellas iniciativas, que todos esperan, para el bien común de la gran Familia Latinoamericana.

Mi saludo final, colmado de gratitud, va para el Señor Presidente de la República, para el Gobierno de esta Nación y del Estado de Sao Paulo, y para las demás autoridades brasileñas que tantas pruebas de delicadeza me quisieron dispensar en estos días.

Estoy también agradecido a las autoridades consulares, cuya diligente actuación facilitó sobremanera la participación de las propias Naciones en estos días de reflexión, oración y compromiso por el bien común de los participantes en este gran evento.

Un particular pensamiento de estima fraterna lo dirijo, con profundo reconocimiento, a los Señores Cardenales, a mis hermanos en el episcopado, a los sacerdotes y diáconos, religiosos y religiosas, a los organizadores de la Conferencia. Todos aportaron para hacer brillar estas jornadas, dejando a cuántos en ellas participaron llenos de alegría y de esperanza -¡«gaudium et spes»!- en la familia cristiana y en su misión en medio a la sociedad.

Tened la certeza de que os llevo a todos en mi corazón, de donde brota la Bendición que os concedo y que hago extensiva a todos los Pueblos de América Latina y del Mundo.

¡Muchas gracias!

El Papa se gana el corazon de los brasileños con sus gestos


Benedicto XVI ya está en Roma después de cinco intensos días en Brasil, donde ha conseguido ganarse el cariño y el afecto de los católicos brasileños, que le han seguido allá por donde ha pisado. Afecto también el que mostró el Pontífice durante su estancia en el país suramericano. Lo demostró con emoción en su despedida: “Al dejar esta tierra bendecida de Brasil, se eleva en mi alma un himno de acción de gracias al Altísimo, que me permitió vivir aquí horas intensas e inolvidables”.

Pero no quedaron ahí las palabras de Benedicto XVI, que recordó emocionado “las manifestaciones de entusiasmo y de profunda piedad de este pueblo generoso”. Poco después, el Papa se marchaba rumbo a Roma dejando un último mensaje: “Os llevo a todos en mi corazón, donde brota la bendición que a ustedes concedo y que hago extensiva a todos los pueblos de América y del mundo”.

Con estas muestras de agradecimiento y cariño terminaba un viaje que destacó por su carácter pastoral —ahí están todos los mensajes— y por los profundos gestos de amor de Benedicto XVI para con el pueblo brasileño. Se mostró, en todo momento, con una sonrisa, emotivo y atento. Ejemplo de ello son las continuas salidas de protocolo para saludar y bendecir a la gente. Se dejaba ver cuando no estaba previsto, se acercaba y les estrechaba las manos. Los fieles también le respondieron, desafiando el frío y la lluvia en muchas ocasiones, con su presencia y coreando su nombre. ¡Bento! ¡Bento! ¡Bento! (Benedicto en portugués) resonaba continuamente.

Si la sintonía entre el Papa y los brasileños fue muy intensa, no lo fueron menos los mensajes que el Pontífice envió a la población y a los responsables de la Iglesia en Latinoamérica.

Con especial fuerza, el Papa hizo un llamamiento a los jóvenes a no malgastar su juventud, sino a vivirla con intensidad. Les pidió que se conviertan en los protagonistas, porque “sois el futuro de la Iglesia, su rostro joven”, dijo. Y añadió: “La Iglesia os necesita, porque sin vosotros se presentaría desfigurada”.

A los obispos y pastores extendió un auténtico vademécum sobre las principales preocupaciones de la Iglesia. Insistió en la defensa de la familia y de la vida, reafirmó la opción preferencial de la Iglesia por los pobres ante la Teología de la Liberación y pidió discernimiento, a los sacerdotes y religiosos, sobre las vocaciones.

A los políticos
También se dirigió a los políticos, sobre todo, a Lula da Silva, con el que se entrevistó y quien promete tener en cuenta las preocupaciones del Papa. “Su mensaje fue un poco de lo que ya esperábamos: en relación con la juventud y la familia. Son dos asuntos de extrema importancia que Brasil debe continuar discutiendo", afirmó.

Fuente: Gaceta de los Negocios