martes, 27 de marzo de 2007

Una monja francesa clave en la canonizacion de Juan Pablo II


Una misteriosa monja francesa que se recuperó del mal de Parkinson tras rezarle al fallecido Papa Juan Pablo II será la principal invitada a las ceremonias que se realizarán la próxima semana en Roma y que marcarán el fin de la primera fase de su proceso de canonización.

Pero puede que su identidad nunca se conozca, a menos que ella decida revelarla.

El próximo lunes, en el segundo aniversario de su muerte, la diócesis de Roma entregará oficialmente al Vaticano
decenas de miles de documentos y transcripciones que proponen la beatificación de Juan Pablo II, como paso previo a su canonización.

La documentación incluye el caso de la monja francesa que sufría de Parkinson, la misma enfermedad que padecía el difunto Papa, hasta que el mal desapareció inexplicablemente el 2 de junio de 2005.

"La hermana estará en las ceremonias en Roma y en el Vaticano el 2 de abril, pero también estarán otros miles de monjas", dijo a periodistas el martes monseñor Slawomir Oder, que se encarga de promover el caso para la canonización del fallecido Papa.

El lunes, el Papa Benedicto XVI oficiará una misa solemne en el Vaticano para recordar a su predecesor.

Antes de los eventos papales, un obispo de algún lugar de Francia revelará que fue en su diócesis donde tuvo lugar el "milagro", pero no está previsto que dé el nombre de la monja.

La hermana, cuya identidad es conocida sólo por algunos clérigos y médicos, escribió su experiencia anónimamente en una revista que publica la Iglesia Católica italiana.

"Perdía peso día a día. Ya no podía escribir y si intentaba hacerlo, era difícil de descifrar. Ya no podía conducir (...) porque mi pierna izquierda se volvió rígida", escribió.

La monja describe cómo ella y las compañeras de su comunidad religiosa rezaron al difunto Papa pidiéndole su curación.

El 2 de junio de 2005, exactamente dos meses después de la muerte del Papa, la hermana dijo que sintió la repentina necesidad de coger un lápiz.

"Mi escritura era completamente legible (...) mi cuerpo ya no tenía dolor, ya no estaba rígido (...) Sentí una profunda sensación de paz", relató.

Su neurólogo y otros médicos que la examinaron después no encontraron una explicación para su repentina recuperación.

Si los expertos y médicos del Vaticano coinciden en que la curación de la monja fue un milagro, entonces el Papa Benedicto XVI podría beatificar a Juan Pablo II.

Según las reglas eclesiásticas, sería necesario otro milagro para que se le pueda declarar santo, aunque como líder de la Iglesia, Benedicto XVI podría prescindir de esa exigencia.

Fuente: Yahoo.es

No hay comentarios: